cascada en el parque

El Parque Natural de Saja-Besaya tiene una extensión de 24.500 hectáreas. Situado en Cantabria, sobre la cadena montañosa que separa las cuencas de los ríos Saja y Besaya en sus tramos medios y superior, este Parque Natural se prolonga sobre la vertiente norte de la Cordillera Cantábrica en los montes de Palombera y Saja, incluyendo los puertos de Sejos.

Descripción
Los rasgos geomorfológicos dominantes en la zona de Cantabria ocupada por el Parque
Saja-Besaya son netamente fluviales. Los cursos de agua que discurren en profundos valles constituyen las principales fuentes suministradoras de ambas cuencas
y encierran un especial interés hidrológico y paisajístico.
Destacan los cursos altos de los ríos Saja, Infierno, Queriendo y Argoza,
en la cuenca del Saja, y de los ríos de Los Llares y Cieza en la del Besaya.
Existen formas glaciares de interés en la Sierra del Cordel y algunas formas kársticas bien desarrolladas como el sumidero del río Saja en Sopeña y la surgencia conocida como
La Fuentona de Ruente, alimentada en gran parte por el agua sumida en Sopeña.
La declaración como espacio natural protegido del Parque Natural Saja-Besaya tuvo como principal objetivo el armonizar la protección con un ordenado aprovechamiento de sus recursos para fines recreativos, científicos y didácticos, a la vez que se generan beneficios indirectos en las áreas de influencia.
También es importante resaltar la aportación que este espacio natural realiza al patrimonio
nacional e internacional al acoger una muestra representativa del bosque caducifolio
en la vertiente Cantábrica.
La riqueza natural de esta zona de Cantabria se complementa con algunos pueblos cargados de historia y tradición. Barcena Mayor es, sin duda, el núcleo de población mas importante por su situación y antigüedad. Aquí se cuenta que pasó el emperador Carlos I una larga noche de insomnio, asediado por las pulgas que albergaban las pieles que a modo de mantas le dieron para cubrirse cuando a su regreso de uno de los viajes a Alemania pasó por la localidad camino de la capital del Reino.
Es esta tierra cuna de los foramontanos -así se denominaba a las gentes que atravesaban las montañas-, que constituyeron el primer movimiento repoblador de Castilla tras el inicio de la Reconquista.

Roble

Lobo
Flora y Fauna

En el Parque Natural de Saja-Besaya aún sobreviven importantes muestras de arbolado autóctono, alternando con laderas cubiertas de matorral y praderas naturales. Son importantes los robledales de Ucieda, Cieza y Ponientes, los hayedos de Saja y Bárcena Mayor, en las zonas altas, y las brañas de acebales y abedulares, en las cumbres.

Los aprovechamientos de madera de roble y haya fueron tradicionales en la zona. En la actualidad solamente en las escasas parcelas de monte privado se permite su aprovechamiento para consumo propio (reparación de viviendas, construcción de aperos, etc.). El Plan de Uso y Gestión del parque contempla inversiones para reforestación con arbolado autóctono.

El aprovechamiento de pastos en régimen de pastoreo ha sido tradicional en la comarca. El ganado vacuno autóctono de raza tudanca fue, en el pasado, la base económica de los núcleos rurales de la zona.

Entre las aves que nidifican en el parque se encuentran el Águila Real y el Urogallo y es frecuente la presencia del Buitre Leonado y el Halcón Peregrino.

De los mamíferos destacan el venado, jabalí, zorro, corzo, lobo, nutria y numerosos micromamíferos. Es tradicional la actividad cinegética que se desarrolla en esta zona en régimen especial por pertenecer a la Reserva Nacional de Caza del Saja

Haya
Corzo

Fauna


Venados Zorra Jabali Lobos

Mapa
Imprescindible
CÓMO LLEGAR

Desde el Sur (Vitoria y Logroño) se puede entrar por el puerto de Palombera C-625, dirección Cabezón de la Sal. Por la costa N-634, dirección San Vicente y desviación en Cabezón de la Sal.

CONSEJOS
Atuendo veraniego. También una prenda de abrigo. De noche refresca en los altos. Nunca está de más el paraguas.


Gastronomia

Cocido montañés y caza, base de la gastronomía

La gastronomía del valle es copiosa y contundente, como corresponde a una zona de montaña. El ‘rey de los platos’ es el cocido montañés, basado en alubias blancas, berza y productos de la matanza; chorizo, morcilla, panceta, codillo, etc.
Se sirve en puchero y se puede repetir. No se deben dejar de probar las alubias rojas con venado. La caza mayor: venado, corzo y jabalí, se presta a parrilladas y estofados, y la cabaña ganadera de raza tudanca nos ofrece carne de gran calidad.
Los postres caseros tienen como base la leche. Son famosas las quesadas, las ‘chamarugas’ (hojaldres) de Casa Lucas (Correpoco), los sobaos y ‘quesucos’ de oveja, cabra y vaca. Para beber vino de Castilla y La Rioja y, de remate, aguardientes puros o de hierbas de la cercana Liébana.

Cocido Montañes
Liencres Cabarceno