
Es el más
conocido de entre todos los duendes que habitan las casas de Cantabria,
aunque en algunos lugares se le conoce co Es pequeño y más negro que el hollín, con el pelo largo y del mismo color. Tiene carita de pícaro y unos ojillos muy verdes, colmillos retorcidos, dos incipientes cuernecitos y un rabillo que casi ni le distingue. Viste una especie de túnica roja que se hace de cortezas de árbol cosidas con hiedra, se cubre la cabeza con un gorrito blanco y se apoya en un bastoncillo de madera. Todas las cosas que suceden dentro
de la casa y que son inexplicables tienen por autor al Trastolillo.
Como la gente sabe que son cosas del duende, ni se sorprenden ni se
asustan. |