
Las anjanas son mujeres de hermoso rostro y atractiva figura.Sus cabellos son largos y finos ,adornados con flores y lazos de seda. Se visten con delicadas y bellas túnicas de seda blanca. LLevan sandalias (aunque algunos dicen que van descalzas) y un báculo con extraordinarias propiedades mágicas con el que apacigua a las bestias del campo con solo tocarlas;con este báculo se dice que realiza sus magias y curaciones milagrosas. Quizás
la más conocida de entre los personajes de la abundante mitología
de nuestra región, la Anjana es el hada buena de Cantabria. De
pequeño tamaño ( apenas mide seis cuartas ) es de graciosa
y extraordinaria belleza. Viste un rico manto chispeante de estrellas
y se corona con lirios y rosas. Empuñan una vara florida que
brilla cada día de la semana con luz distinta. Durante las noches, en algunas ocasiones, se pasean por los pueblos dejando regalos en las puertas de las casas de aquellos que se lo han merecido por sus buenas obras.Se dice también que las anjanas se reunen en el comienzo de la primavera en los altos pastos de los montes y danzan hasta el amanecer asidas de las manos en torno a un montón de rosas que más tarde esparcen por los caminos.Aquel que encuentre una de estas rosas de pétalos rojos,verdes y amarillos será feliz hasta la hora de su muerte. Son hadas buenas de la montaña, son mieles y blanduras en su espíritu, reflejos de bondades, de misecordias, de mansedumbres, de virtudes, muy hermosas y cabales, son la parte buena del alma de la imaginación, de la fe, en estas hechiceras dulcísimas que alivian las penas, las zozobras, las inquietudes, las ansias, el hambre, la sed y el dolor. Son un espíritu eternamente sosegado, de mes de Mayo, de noche de estío, de remanso transparente. Sensaciones de lo divino.Sementeras y rocios inefables en sus manos pálidas, de sus ojos verdes y serenos que miran amorosamente. El corazón de las anjanas es una rosa muy grande, con muchas gotas de miel en las hojas y rocíu que díz que son las lágrimas de la madre Dana. Antes del amanecer han aderezado su cabellera, con peines de coral y lazos de seda, después se hincan y rezan una jaculatoria por todas las desgracias de los hombres.Andan lentamente por los senderos, se sientan a descansar a la orilla de los arroyos y los pajarillos les cantan canciones que solo ellas logran entender, conversan con las aguas...La voz de la anjana díz que es lo mesmo que la voz de los ángeles. Unas veces paez un ruiseñor (cuando están contentas) y otras paez escarabajeu del pisar de las ojas en otoño. En el solsticio de primavera, a la media noche, se reunen en las brañas y danzan hasta el amanecer asidas de la mano, esparcen rosas y quien logre encontrar una de estas rosas que tien pétalos encarnados, verdes, amarillos y azules, será feliz hasta la hora de su muerte. No hay súplica sin merced, ni virtud sin regalo, ni lástima sin remedio, ni amargura sin alivio cuando la invocación es sincera y se hace al amanecer en el punto y hora en que la anjana deja asomar su báculo por entre las flores que rodean a la torca. |